viernes, 6 de febrero de 2026

ANESTESIADA

El dependiente buscó el libro entre las estanterías. Yo no lo había encontrado. 
- Tendría que estar aquí, -me dijo-. Pero no lo encuentro.
Salí decepcionada de La Casa del Libro. La Gran Vía no presentaba su bullicio habitual. Demasiado calor. ¿Dónde podría encontrarlo?... De repente, recordé aquella librería pequeña de Malasaña, mi segunda casa en esa época en la que rondaba los veinte años. A pesar del calor, comencé a caminar en esa dirección.
- Por supuesto que tengo el libro..."La voz humana", de Jean Cocteau, -repitió en un susurro el dueño de aquella pequeña librería, mientras se encaminaba a una de las estanterías. 
Unos minutos más tarde, salí del establecimiento feliz, con el libro entre las manos. 
Había visto el monólogo representado varias veces, con la compañía de teatro en la que participaba mi amiga Henar. 
Me gustaba la profundidad de los sentimientos, cómo transmitía la desesperación y entendías la situación con pocas frases, pero precisas.
Pasaba las tardes grabándome en un cassette, interpretando el papel. Me gustaba ponerme en la piel de esa mujer e intentar sentir lo que sentía. Como si decir lo que decía pudiese invocar emociones en mí. Quería experimentar cómo se siente, cuando amas tanto a alguien, hasta el punto de no importarte no ser la elegida, con tal de retener al ser amado. 
Interpretar el papel me ayudaba a intuir sentir lo que era incapaz. En aquel momento, donde la anestesia emocional era tan fuerte, que no podía sentir, aunque lo intentara con todas mis fuerzas. A veces, me he sentido así. Ahora también, pero ya sé que ni siquiera Jean Cocteau podrá despertarme.

miércoles, 21 de enero de 2026

TRUMP. CUANDO UN IDIOTA GOBIERNA UNA DE LAS POTENCIAS MUNDIALES

No hay nada peor que un idiota con poder. He podido comprobarlo de cerca en la política madrileña, principalmente en la época en la que participé en la asociación de vecinos de mi barrio y los políticos y cargos públicos se acercaban a nosotros con intenciones de todo tipo. Te dabas cuenta rápidamente que el cargo les quedaba grande, pero al fin y al cabo, no eran personas muy poderosas, concejales o alcaldes a lo sumo. Su capacidad para extender su insensatez y estupidez estaba muy limitada, afortunadamente.

El problema surge cuando hay un idiota gobernando una de las potencias mundiales, y sobre todo, con una capacidad armamentística y de destrucción incuestionables.

Recuerdo aquella mañana de noviembre de 2016. Me encontraba en Las Palmas de Gran Canaria, en unas mini vacaciones. Encendimos la televisión en la habitación del hotel, y allí teníamos las noticias dando como ganador de las elecciones a Trump. Me pareció una broma de mal gusto, pero era real. Su mandato, como no podía ser de otra manera, no dejó lugar a dudas de que el cargo le quedaba grande. Después, llegaron unos años de respiro, con este narcisista abominable fuera de la Casa Blanca, aunque después de haber perdido las elecciones, intentó un autogolpe de Estado el 6 de enero de 2021, asaltando el Capitolio, después de que sus intentos de anular las elecciones que perdió, fracasaran. El amago del Capitolio no salió adelante pero sí mostró la cara dictatorial de un Donald Trump sin complejos.

Sin embargo, en noviembre de 2024, Trump vuelve a ganar las elecciones, algo que no logro entender. No soy capaz de ponerme en la cabeza de alguien que pueda votar a este personaje. La cuestión es que ya esta segunda vez, después de haber experimentado perder un poder casi sobrenatural, está dispuesto a no dejar títere con cabeza. Empezó atacando al resto de países con aranceles comerciales, despidió a funcionarios públicos, creó un cuerpo de seguridad privado que sigue todas sus órdenes sin cuestionarlas, aunque suponga tirotear a personas inocentes en plena calle,  secuestró y echó del país a familias enteras indiscriminadamente porque no cumplen su estándares de raza aria, secuestró al presidente de Venezuela sin ningún respaldo político del Senado y dejó en el Gobierno a una mujer de paja que manipula a su antojo, y ahora arremete contra Dinamarca porque quiere anexionar Groenlandia a USA, amenazando de nuevo con aranceles comerciales. Todo esto salpicado con comportamientos infantiles como publicar en redes sociales durante la madrugada chats privados mantenidos con presidentes de países europeos, o enfadarse por no haber recibido el Nobel de la Paz, cargando contra el gobierno de Noruega, creyendo que son ellos quienes deciden las personas galardonadas.

Sinceramente, no sé en qué acabará esta situación, pero me temo que, o alguien desde su propio partido le para de alguna manera, o viviremos una escalada peligrosa a nivel mundial. Hay personas que dan por hecho que perderá las elecciones de mitad de mandato en noviembre de este año, pero creo que todavía quedan muy lejos y aunque las perdiera, continuará en el poder y, además, podrá denunciar de nuevo un falso "pucherazo" electoral, legitimándole más en su loca persecución a quien no es tan naranja o fascista como él. Quizás, como humanidad, deberíamos empezar a pensar en "blindar" legalmente nuestras instituciones políticas para evitar que megalómanos dictatoriales y narcisistas llegasen al poder, o nos encaminaremos, más pronto que tarde, a la autodestrucción inexorable.

Quizás, haya esperanza después de que el primer ministro de Canadá plantara cara a Trump, en Davos, manifestando que el viejo orden mundial ha muerto y llamando a la creación de nuevas alianzas entre países.

domingo, 18 de enero de 2026

AUTOSABOTAJE

A veces, hay personas que te sorprenden. Yo misma me he sorprendido estos días, de algo que he experimentado, y creía que había superado.

En ocasiones, nosotros somos nuestros peores enemigos, creando historias totalmente falsas que damos por sentadas. En esta ocasión, no se trató de llenar con imaginación los vacíos de información. Se trató de tergiversar la información real para crear una historia completamente dañina para mí y que pretendía alejarme de la persona afectada.

Esta vez, he tenido la suerte de que la otra persona mantuvo la calma conmigo, a pesar de sentirse mal por mis afirmaciones. Actuó desde la madurez, la paciencia, la contención, la comprensión, la empatía y la tranquilidad. Me trató con cariño y ternura, a pesar de mi enfado. Me dio justo lo que necesitaba para darme cuenta de la trampa en la que me había metido yo sola, y además, a la que pretendía arrastrarle. Pero él no cayó. Es más, me cogió dulcemente de la mano, y tiró de mí, hasta la superficie.

Me recordó a aquel sueño que tuve hace unos meses, donde yo caía al agua, y él tiraba de mí hasta la superficie, y cuando salía, veía cómo apartaba los obstáculos para que yo pudiese avanzar. Mi subconsciente ya me estaba avisando que, en ocasiones, los malos augurios sólo existen en nuestros miedos.

Entendí por qué mi intuición pedía quedarme cuando mi mente gritaba que huyera. También entendí mi autosabotaje, y me alegré de que él fuese Él, porque fue capaz de reconducirme desde la calma y el cariño. 

Curiosamente, esa noche, volvimos al escenario de mi sueño. A ese sitio donde nos reflejan los espejos.

jueves, 15 de enero de 2026

ESCÚCHATE

Es frecuente que las personas cercanas nos den consejos. A veces, estos consejos parecen mandatos. Últimamente, además, ya lo comenté en otra entrada, puedes encontrar muchos de estos consejos o mandatos en las redes.

Las personas que nos encontramos en pleno proceso de cuestionarnos a dónde queremos dirigir nuestra vida, entre las que me incluyo, estamos más expuestas a recibir estos consejos. Escuchamos lo que debemos hacer. Lo procesamos, y a veces, nos sentimos mal porque no somos capaces de seguir estos consejos. Sentimos que nos hemos fallado a nosotros mismos, y a la persona que nos está acompañando en el proceso, por no seguir sus instrucciones.

Te piden que te alejes de las personas que no te valoran, y yo me pregunto ¿qué significa que no te valoran?. ¿Que no te escriben mensajes, al menos, tres veces al día?. ¿Que no te llaman todos los días?. ¿Que no te juran amor eterno antes de la quinta cita?. ¿Quizás yo misma estoy lanzando señales de que no valoro al otro?. Etiquetan, sentencian, nos miden a todas las personas con los mismos parámetros, sin tener en cuenta que cada uno arrastra su mochila, y la combinación de esas dos personas y cada una de sus mochilas, en un momento determinado, implican una conexión única que no se puede cuantificar ni juzgar.

Lo peor es que muchos de los consejos que escucho van en contra de mi experiencia personal. Se podría decir que las relaciones que he tenido refutan prácticamente todos los principios que escucho. Relaciones que para la mayoría serían idílicas fueron un fracaso, y relaciones que serían tildadas como desastrosas, resultaron ser muy buenas durante mucho tiempo. Lo que está claro es que con los estándares que, supuestamente, hoy deberíamos establecer y sostener, yo no debería haber iniciado ninguna relación.

En definitiva, para aquellas y aquellos que os estéis preguntando si optáis por el contacto cero, por ignorar las señales, o seguir al milímetro los consejos de familiares, amigos, o el algoritmo en las redes, yo también me sumo a dar consejos. Haced lo que queráis. Haced lo que sintáis que tenéis que hacer. 

No os sintáis culpables por dejar la relación. 

No os sintáis culpables por seguir en la relación. 

No os sintáis culpables por no escuchar los consejos.

Si decidís no decidir, está bien. Si decidís decidir, está bien.

Cada persona tiene su proceso, y nadie te puede forzar a tomar decisiones, porque al final, quien lo vivirá, quién lo sufrirá, quien lo experimentará, quien tendrá que vivir con lo que ocurra, eres tú. Nadie más. Ni familiares, ni amigos, ni terapeutas, ni coaches. Sólo tú, ante tus decisiones. Ante tu vida. Así que, escúchate en libertad. Sólo tú tienes la respuesta.


miércoles, 14 de enero de 2026

LA NO DESPEDIDA

Una despedida que no fue.

Una extraña sesión de cine en la que intentamos mantener una distancia imposible, que finalmente rompimos. 

Un último encuentro en el que volvimos al inicio, aún con más intensidad, al haber experimentado fugazmente la pérdida.

Lo intenté, pero fui incapaz de sostener la distancia.

Lo intenté, aún cuando aquella tarde, él me había sorprendido con algo que no podía imaginar. Cuando le vi, allí de pie, esperándome, supe que mi intento de huida sería en vano, pero necesitaba intentarlo. Aunque fuese para fallar. Aunque fuese para ser consciente de que aquella historia no había llegado a su fin.

sábado, 10 de enero de 2026

PRIVILEGIADOS

- No dejas que te quieran, - le digo.

Él se queda un momento en silencio. Después, contesta, pero no presto atención a lo que me dice. No se lo he dicho para que conteste. Lo he dicho sólo para que lo escuche, como hicieron conmigo en el pasado, en varias ocasiones.

A veces, es necesario que alguien nos muestre el bloqueo y el sabotaje que nos hacemos a nosotros mismos. A veces, es necesario que alguien nos diga esta frase, aunque sea una falacia, porque el amor no pide permiso para ser. Simplemente, es, a pesar de que la persona destinataria de ese amor no quiera ser amado, o incluso, ignore que es amado.

Confundimos ser amado con disponibilidad emocional. A veces, nos sentimos en la obligación de corresponder al amor que otra persona siente por nosotros, sin ser conscientes de que sentir, o el hecho de poder inspirar en otra persona ese sentimiento, es ya suficiente.

Paradójicamente, la misma persona que unos días antes había admitido no dejar que le quisieran, me dice "Somos unos privilegiados por sentir lo que sentimos. Piensa en cuántas personas no pueden experimentar esto". Tiene razón, pero ahí está la contradicción. Por un lado, rechazamos sentir y sentirnos amados, y por otro, nos percibimos como privilegiados por ambas cosas.

lunes, 5 de enero de 2026

ALMAS VIEJAS

Dicen que las personas con almas viejas aparentan ser más jóvenes. 

Ayer hablaba de esto con un familiar porque una tercera persona le había dicho que yo aparento más joven de lo que soy. Muchas personas me lo han dicho. Se sorprenden de mi edad. 

No sé si tengo un alma vieja, o un espíritu joven que me impulsa a estar en movimiento constante, tanto física como mentalmente.

La creatividad sigue desbordándome. Estos días estoy amasando arcilla, dándole forma de piedra plana. Lo pinto y dibujo una runa celta de protección, que regalaré a las personas cercanas. 

En el pasado, hacía esto periódicamente, pero el ritmo frenético de la vida consiguió que lo olvidase. He tenido que aburrirme y encontrarme completamente sola durante cuatro días para recordar este ritual, que se incluye en el impulso irrefrenable de cuidar a los demás. La diferencia ahora es que además de cuidar a los demás, me cuido yo.

Mientras amaso y pinto, reflexiono sobre situaciones del pasado, que se repiten en el presente. Se establece un debate interior, entre el ego y la consciencia, en el que nunca llegan a acuerdos. Cambio de opinión constantemente. Esta vez, evito ser dura conmigo misma y los demás, aunque a veces crea que no merecen mi presencia en sus vidas. 

He estado antes en este lugar, y sé que sólo es cuestión de tiempo. No es necesario tomar decisiones drásticas. Sólo tengo que seguir con mi vida, y el tiempo colocará las cosas en su sitio.

Recuerdo aquel primer "espejo" que encontré demasiado joven como para ser consciente de que su comportamiento, que tanto me enfadaba, era el mismo que yo tenía. Ambos fuimos replicando el patrón, en nuestras sucesivas relaciones. Él pudo cambiarlo hace un tiempo. Ahora, es mi oportunidad hacerlo también, aunque suponga pérdida. Y mientras amaso y pinto, envuelta en estos pensamientos, mi alma vieja me recuerda "Todo pasa".

viernes, 2 de enero de 2026

CIEN AÑOS DE SOLEDAD

Anoche terminé de ver la primera parte de la serie que adapta la novela de Gabriel García Márquez, "Cien años de soledad". Debo esperar a la mitad de año para ver la continuación.

Recuerdo cuando, siendo una niña, leí la novela como lectura obligatoria en el instituto. No podía dejar de leerla. Cuando ya me había acostado, seguía leyéndola en la cama, hasta las dos o tres de la madrugada. 

Era curioso porque Macondo me resultaba un lugar familiar, al igual que sus habitantes y las cosas "extraordinarias" que ocurrían. Es más, me transmitía paz. Me sentía transportada a casa. Para mí, el realismo mágico era normal. Estaba acostumbrada a las historias que mi abuela y mi madre me habían contado sobre mi familia, plagada de situaciones inverosímiles, extrañas coincidencias, o muertos que aparecían como si estuviesen todavía vivos. Ellas, las dos mujeres, eran el pilar familiar, como lo es Úrsula. La mujer, la madre, la abuela que sostiene a todos, incluso, a un pueblo. Capaz de poner límites con una autoridad indiscutible, y sobreponerse a las situaciones más dramáticas y dolorosas de manera inmediata para continuar sosteniendo a los que aún hay que sostener. Llorar sí, pero rearmada. El corazón destrozado, pero en pie. 

Macondo, situado junto a un río, a una ciénaga y al mar, me recordaba a Viveiro, la villa en la que mi abuela y mi madre habían nacido. Mi refugio. El lugar al que acudo cuando necesito paz.

Mientras pensaba en la historia de Macondo, recordé el taller donde Melquiades enseñó a José Arcadio la alquimia. A la vez, recordé algo que hice durante un tiempo, en el pasado. Algo que me daba paz porque, mientras lo hacía, sabía que tenía que hacerlo. Era una tarea pendiente que hacía con agrado, sintiéndome realizada, porque lo que creaba no era para mí, sino para las personas que tengo cerca.

Sin pensarlo, busqué en el armario la bolsa con los materiales que tenía olvidados. Las pinturas estaban bien, pero la arcilla estaba dura, así que la mezclé con agua y la amasé hasta darle la consistencia perfecta para ser moldeada. 

Estos días, aprovechando que sigo sola en casa, convertiré el salón en mi taller.


Mamás y Papás: Una realidad que no debemos olvidar...

Una joya en el corazón de Madrid