viernes, 24 de julio de 2026

PEDIR PERAS AL OLMO

A veces, pedimos peras al olmo. Somos así. Aunque el olmo nos esté avisando de que no puede dar peras, nosotros seguimos pacientemente esperando a que alguna pera caiga.

Yo soy una de esas personas que cree que con tesón y paciencia, todo se puede, incluso,  hasta que un olmo te dé peras, pero obviamente, estoy equivocada. Es cierto que en alguna ocasión se ha obrado el milagro, pero no en este caso que me ha recordado hoy esta frase.

Mi tesón y paciencia no han sido suficientes, y me he cansado de esperar. Es hora de colocar las cosas en su sitio y buscar un peral si lo que quiero son peras.

Quiero mucho al olmo, pero tengo que encontrar un peral. De paso, dejo hueco en el olmo para que otra persona venga a pedirle peras, a ver si alguien consigue obrar el milagro.

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