sábado, 21 de febrero de 2026

TUVE UN ALMENDRO

Hoy he dado un paseo largo por el Parque Lineal del Manzanares por su paso por Butarque. El río traía más agua que de costumbre, debido a las lluvias de estos días y el deshielo que las altas temperaturas está provocando. 

El camino se encontraba bordeado por los almendros en flor, que desprendían ese olor dulce tan característico. Recordé aquel tiempo en el que tenía un almendro y además de disfrutar de su agradable olor, comía sus almendras.

A veces, tengo la sensación de haber vivido tantas vidas, tan distintas... acompañada por diferentes personas.

En ocasiones, sentía que estaba en el lugar adecuado pero con la persona equivocada. Otras veces, pensaba que estaba en el sitio correcto y la persona con la que tenía que vivir esa situación.

Otras veces, me sentía sola, a pesar de estar sólo a unos centímetros de mi pareja, y en ocasiones, sentía que casi podía tocar a mi pareja a pesar de estar separados por miles de kilómetros.

Recordé algo que había vivido unos meses atrás, cuando alguien había gritado mi nombre, casi con desesperación, a pesar de que yo sólo estaba a unos metros, pero no podía verme porque un obstáculo físico lo impedía. Sentí como si estuviésemos en un bosque oscuro, inundado por la niebla, que impedía que nos viésemos, aunque estuviésemos tan cerca. Sentí el temor de la otra persona a perderme.

Mientras caminaba por el parque, hilando todos estos pensamientos, escuchaba en los cascos "A little respect", del grupo Erasure, "Oh baby, please, give a little respect to me". Mis ojos se inundaron de lágrimas.

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